La achicoria roja pertenece a la misma familia que las endibias. No se debe confundir  con   la planta de la cual se obtiene el sucedáneo del café, aunque son parientes cercanos.

En invierno y primavera, cuando las hojas violetas con nervios blancos están tiernas, su sabor ligeramente amargo da un contrapunto a las ensaladas mixtas, y combina muy bien con otras verduras.

En lo relativo al valor nutritivo, en las hojas, junto con el agua, el componente mayoritario son los hidratos de carbono. En cuanto a las vitaminas, esta verdura es una buena fuente de beta-caroteno, y de las vitaminas B1, B2, y aporta, aunque en menor cantidad, vitamina C y ácido fólico. Entre los minerales destaca la presencia de fósforo y potasio. Las hojas contienen además intibina, un principio amargo, presente principalmente en los nervios, que facilita las digestiones. Por su escaso valor calórico, es un alimento perfecto en dietas de adelgazamiento, y el elevado contenido en provitamina A, que el organismo transforma cuando lo necesita en vitamina A, contribuye al correcto funcionamiento del sistema nervioso, del sistema inmunológico y de la visión.

Por último, la inulina, el hidrato de carbono presente tanto en las hojas como en las raíces, estimula el apetito y favorece la digestión, mientras que la sustancia amarga, la intibina, tiene la propiedad de estimular las secreciones digestivas, facilitando el vaciamiento de la vesícula biliar (efecto colagogo).

Información nutricional (0.1 ud)
Fibra 4.0 g
Ácidos grasos saturados 0.3 g
Ácidos grasos monoinsaturados 0.07 g
Ácidos grasos polinsaturados 0.01 g
Colesterol 0.0 mg
Calcio 100.0 mg
Hierro 0.9 mg
Zinc 0.42 mg
Vitamina A 0.0 ug
Vitamina C 24.0 g
Ácido fólico 110.0 ug
Sal (Sodio) 0.0 mg
Azúcares 1.1 g
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